
Jamás esperé tanto de un año y éste me ha llenado de sorpresas, si echo una vista al pasado, hoy, miércoles 27 de julio siendo las 16h27, he hecho demasiado. Tantos lugares que jamás esperé conocer y casi pasando el medio año, mi vida ha sido completa de aventuras, sitios que nunca esperé conocer. ¿Quién iba a pensar hasta a dónde iba a llegar?

Desde la playa que es mi lugar favorito hasta los rinconces más escondidos del Ecuador.

La amazonía fue un campo abierto en este rumbo de mi vida, no podría estar más contenta y feliz de lo que he llegado a hacer hasta aquí.

Y con miles de emociones, la predominante fue el miedo o enojo, lo acepto, soy culpable de sentir con intensidad hasta el más mínimo sentimiento en su mayor esplendor; no lo puedo cambiar, pero miro atrás y pienso: ¿por qué no sentir tanto? y. ¿por qué no? Si es lo maravilloso del ser humano, lo que nos hace personas, esa posibilidad de sentir y comunicarnos.

Hasta salí del país, sin rumbo y sin planes; yo no podría haberlo hecho sola y sé que Dios me puso hasta aquí y también me puso a ti, hoy tengo un amor en mi vida, por el que lucho constantemente esperando no ser perfecta pero sí feliz junto a ti. No podría pedir más que amor y paciencia para seguir, esperanzada a que el universo conspire hacia mí y nos lleve lejos.

Quiero ser feliz para toda la vida y este año me va encaminando a ello. Es una actualización de mi vida que quise compartir.